En un comunicado oficial, el Pentágono informó que el efectivo sería el Suboficial Jefe de Tercera Clase (Chief Warrant Officer 3) Robert M. Marzan, de 54 años, residente en Sacramento, California. La institución precisó que el oficial “se encontraba en el lugar del incidente el 1 de marzo de 2026 y se cree que es la persona que falleció en la escena”.
Washington / Kuwait. — Según la BBC, El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó este martes la presunta identidad del sexto militar fallecido tras el ataque con sistema aéreo no tripulado que impactó un centro de mando en Port Shuaiba, Kuwait, en el contexto de la actual escalada regional.
En un comunicado oficial, el Pentágono informó que el efectivo sería el Suboficial Jefe de Tercera Clase (Chief Warrant Officer 3) Robert M. Marzan, de 54 años, residente en Sacramento, California. La institución precisó que el oficial “se encontraba en el lugar del incidente el 1 de marzo de 2026 y se cree que es la persona que falleció en la escena”.
La cartera de Defensa indicó que la identificación formal será completada por el médico forense, conforme a los protocolos establecidos para la verificación de bajas en operaciones en el extranjero. Hasta el momento, no se ha divulgado una fotografía oficial del militar.
Ataque con UAS y vulneración del perímetro defensivo

El incidente se produjo cuando un sistema de aeronave no tripulada (UAS, por sus siglas en inglés) logró evadir las defensas aéreas e impactó directamente la infraestructura operativa del centro de mando en Port Shuaiba. El hecho dejó un saldo total de seis militares estadounidenses fallecidos.
Analistas en seguridad estratégica señalan que el ataque evidencia una sofisticación táctica en el empleo de plataformas no tripuladas, así como desafíos en la arquitectura de defensa antiaérea desplegada en la zona del Golfo.
Evaluación operativa en curso
Autoridades militares mantienen abierta una investigación para determinar las fallas en la cobertura de defensa y evaluar posibles ajustes en los protocolos de protección de instalaciones críticas. La situación continúa bajo monitoreo en medio de un escenario regional caracterizado por alta volatilidad geopolítica. El caso permanece en desarrollo.
